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viernes, 27 de junio de 2008

Reflexión sobre el tema y estilo

Género Ensayo

Una vez leídos los ensayos propuestos, llego a la conclusión de que el ensayo es una narración que se basa en la explicación de un tema, quedándose en la mera reflexión y preguntándose muchas cosas que quizá jamás sean respondidas, y que solo pueden ser sentenciadas en un tratado. Un ensayo no es un comentario de escritura propia, a partir de la reflexión de otros (esos otros no necesariamente tienen que estar explícitos, aunque, por lo general, se los menciona con citas directas, indirectas o encubiertas o mediante interesantes intertextos). Un buen ensayo no escupe las ideas, las va hilvanando de manera en que se arme un rompecabezas, como sucede en la mayoría de los géneros. Capote hablaba de la sumatoria de géneros para lograr una gran escritura. Creo que Berger o Caparrós se exceden en el recurso y se van hacia la crónica, otros se escapan a la sentencia, al tratado. En cada ensayo debe haber una tesis donde se expliquen los temas a tratar y su síntesis necesaria. El género juega además un papel fundamental para el ejercicio y el desarrollo del pensamiento. Cuando Adorno, en "El ensayo como forma", señala el papel crítico de este tipo de escritura, lo que en verdad quiere marcar es la fuerza del ensayo como motor de la reflexión, y como este diluye las verdades establecidas. Los ensayistas saben que las verdades son provisionales, que toda doctrina contiene también su contraria, y por eso plantean sus ideas y marcan una postura, como mostrando una carta, como marcando territorio, como parándose en una determinada vereda. El ensayo, es el espejo del propio pensamiento. Es la gimnasia, el ejercicio puro de pensar.
Espero poder lograr el entretejido justo.

jueves, 26 de junio de 2008

Análisis de los ensayos propuestos

Quiero aclarar que a priori, estos escritos no me proporcionaron fundamentos para estar tranquilo y poder salir corriendo felizmente a escribir un ensayo. Luego con la lectura de textos como el de Flusser pude conocer más sobre la estructura del género.
Ítalo Calvino en ¿Qué nuevo era el Nuevo Mundo? hace descripciones y ahonda en los relatos y formula preguntas para redondear una idea el tema e invita a la reflexión por parte del lector.
En “Colección de arena” caracteriza a las personas a través de simples objetos que hay en las colecciones. Se queda la mayoría de las veces en la mera descripción, y las preguntas son vagas y poco existenciales.
John Berger en “El traje y la fotografía”, realiza un trabajo similar. Desde el comienzo presenta al tema y lo desarrolla, no dejando lugar a dudas, ilustrándolo mediante fotografías, disipando esas dudas con las mismas imágenes, los intertextos, e incluso respondiendo todas las interrogaciones que forja, haciendo que el lector vaya pensando las respuestas a medida que va avanzando en la lectura.
En “Persistente desaliento” Berger le da al ensayo un formato puro de crónica solo con intersticios de planteos o preguntas. Planta bandera en un lugar incomparablemente devastado y narra sus historias de sufrimiento e necesidad. Se habla de postales amargas, de catástrofe, aquellas que solo podemos comparar con las crónicas de Cristián Alarcón, ya sea en La Argentina Crónica o en su libro "Cuando me muera quiero que me toquen cumbia”. Lo border, la marginalidad siempre es atrapante como tema de una crónica. En este caso queda plasmada en ensayo.

Proceso de escritura

Reflexiones sobre el género ensayo

Textos de Adorno y Flusser

Con la lectura de los ensayos conseguí desasnarme de diferentes cuestiones referidas al contenido y la oralidad. Sin dudas el más clarificador fue el de Theodor Adorno, “El ensayo como forma”, del cual adquirí conceptos interesantes; el más importante de ellos es el referido al alcance del mismo ensayo y su crítica al sistema.

Este es un género que procura atención a la experiencia y a los indicios, porque hace referencia a la historia entera y no se queda en meras impresiones no vinculatorias. Adorno marca el papel crítico de este género y su fuerza como generador de la duda y la sospecha, de la reflexión y la repregunta, diluyendo verdades preestablecidas. Me quedo con esa idea de que el ensayo es el género o la forma crítica por excelencia, critica de la ideología, esa necesidad de experimentar y jugar con la caducidad de los pensamientos y los objetos.


Flusser en “Ensayos”, habla mediante un propio ensayo de los componentes que este debe contener. Menciona al rigor (validez) que debe tener un texto, y una procuración por los detalles (siempre volvemos a los indicios de Morelli, Holmes y Freud), y caracteriza dos tipos de corrientes: Tratados, cuando se habla de un estilo académico, donde el tema interesa, y donde se precisa de más esfuerzo. Y el ensayo, un estilo más “vivo” de escritura, donde se incluye algo de la experiencia del autor. El tema desarrollado se vive con el tema, y dialoga con los otros. Aquí no resuelve el tema, sino que lo transforma en un enigma.

Habla del riesgo dialéctico en un ensayo, el de perderse en su tema y poder así perder el tema principal, por una mera identificación con diversos aspectos. “el ensayo es la articulación de un pensamiento como punta de lanza de una existencia empañada”

Flusser deja el ensayo para las ciencias blandas ya que no resuelve, y a los tratados para las ciencias duras. La filosofía y las ciencias, dice, deambulan entre el tratado y ele ensayo. Si bien no resuelve, el ensayo tiene como atractivo que en que transforma su tema en enigma implicando en el a sus lectores.

martes, 24 de junio de 2008

Frase como punto de partida

Eduardo Galeano escribió: ¿Por qué será que el Che tiene esa peligrosa costumbre de seguir naciendo? Cuanto más lo insultan, lo manipulan, lo traicionan, más nace. Él es el más nacedor de todos. ¿No será que por eso sigue siendo tan extraordinario, en un mundo donde las palabras y los hechos muy rara vez se encuentran, y cuando se encuentran no se saludan porque no se conocen?

Merengue

Hoy no pude ir a clase. Tuve parcial de Semiótica y Lingüística. Me duele mucho la cabeza.

Subo lo que pensé hasta ayer. Tengo un gran merengue en el marote. Quiero escribir y no me sale. Ahora que estoy presionado, no puedo porque no me da. No se me ocurren otras cosas que no sean referidas al fútbol o al rock.

  • Ensayo Ideas - Posible Punto de partida

¿Porqué los jugadores son tan fervorosos al festejar un gol convertido azarosamente?

Antes solo se limitaban a levantar la mano. ¿Un gol en contra se debería festejar? ¿Pedieron el don de la vergüenza? ¿Hay menos humildad?

  • Relación con los textos vistos en clase: Nula
  • Otras Ideas

Hechos no palabras, Res non verba. Galeano y el Che Guevara.

Rol del periodista, Sublevación de la palabra. Periodista como bicho de redacción.

Cultura e incultura: La cultura de la TV.

Tinelli, Amalita, Scioli. El poder.

Conocimiento, acción y causa

No se , me voy a dormir a ver si me aclaro.

viernes, 20 de junio de 2008

Nuevo bloque


Hoy comienza un nuevo bloque, el del ensayo. No termino de pensar en los cuentos y ya debo comenzar con algo nuevo. Eso es muy bueno, ya que hace continuar con a gimnasia, y permite poder interrelacionar los temas con facilidad.
Escribí unas seis o siete ideas en una libretita, ninguna me convence como trabajo serio; Bueno en realidad si, pero no se relacionan tanto con los temas del curso y me estaría yendo fuera de los parámetros de los textos que se vieron en clase. Voy a seguir pensando, tengo todo el fin de semana.

lunes, 16 de junio de 2008

Diario

En la anterior entrada adjunté el único texto que sinceramente me costó escribir. Me costó escribir más que cualquier otro articulo del bloque. Me costó escribir más que cualquier otra reflexión de la cursada. No estaba seguro de que poner en la “Reflexión género Narración”, ni de cuantas líneas escribir, ni de cuando subirlo; si subirlo en partes, o completo, si al principio o al final del bloque.

Yo vine subiendo los textos diariamente, a medida que los iba terminando, por lo que mis entradas no están jerarquizadas por calidad como quería Celia (“pongan el mejor al principio así yo lo veo más rápido y me baso un poco en ese al responder”) sino que están ordenadas cronológicamente, según su día de producción.

Al principio ese criterio de ponderar a la “más lograda” me pareció injusto, porque desmerecía el trabajo de todo el resto del bloque. Yo ya me la veía venir: La “imagen onírica” se iba a pelear con la “consigna de ritmo” y la “nota de lector de Carver” por un lugar digno en el cartel, como si se tratara de vedettes de la calle Corrientes. Por eso decidí dejar de lado ese orden, el cronológico, porque pienso que todas las entradas se merecen una oportunidad, y porque tienen una impronta del momento en que fueron hechas (ya sea con más o menos tranquilidad, según el tiempo disponible hasta la entrega) que no debe ser alterada.

Ahora entiendo que Celia no puede leer todo de todos, lo que sería muy engorroso, pero bueno, es mi punto de vista.

Volviendo a la escritura en si, hubo algunos textos que me salieron más rápido, como por ejemplo los realizadas en clase, que prácticamente no los retoqué y solo me limité a digitalizarlos, peor también hubo otros que necesitaron una vuelta de tuerca, y otros que costaron muchísimo mas, como esta reflexión, aunque las notas de lector y las citas sobre los textos teóricos, como Bruner y Benjamín ya estuvieran hechas hace muchos días.

La cuestión es que ahora las entradas no se pelean y esperan ser leídas por todos.

jueves, 12 de junio de 2008

Diario: Pasos a seguír

Al fin una entrada que plasma mis ideas de escritor:

Ya cumplí con buena parte del trabajo. Eso me deja tranquilo.

Me faltan subir solo las notas de lector de los escritos de Salinger, Walsh y Carver, como si todo eso fuera poco.

Ya leí y releí los cuentos varias veces, y eso me alivia mucho más.

Solo debo disponerme a hacer un raconto de todo lo que se me cruzó por la cabeza y exponerlo, acompañado lógicamente de un análisis técnico.

Durante el vienes los plasmaré en nuevas entradas del blog.

¡Que cosa bárbara Javier, siempre jugando con el tiempo en las entregas, siempre estando al filo…!

Ahh y me falta la reflexión sobre el género.

Eso lo dejo para el viernes a la tarde, cuando esté más inspirado a sabiendas que arranca el fin de semana.


martes, 10 de junio de 2008

Consigna en clase : Espacio físico

Entrar a un texto desde un espacio físico significativo.
Lograr la descripción: Enumerar sus partes, utilizar una ayuda memoria, recordar colores, luz, impresiones, sonidos o una particularidad sonora, un olor, algo táctil.; Pensar en un personaje que asociemos, o en personajes importantes relacionados con ese lugar. Todo lo que nos haga acordar. Buscar una analogía con otro hecho, ver en que día estuvo muy diferente. Encasillarnos en un aspecto del espacio, una punta, y volver a descubrirlo, ayudar a que lo invente la memoria.

El Galpón

Las tardes de invierno eran frías, oscuras por momentos, sobre todo si se pasaba la barrera de las seis. El Fiat celeste se guardaba bajo un techo de chapas con una base de tirantes de algarrobo. A su derecha estaba el imponente galpón. Quizá imponente observado con vista de niño; Quizás si lo estuviera viendo ahora no me parecería alto, ni imponente.

Recuerdo que no era muy pulcro, ni tampoco estaba muy bien conservado. El paso de los años había dejado su huella. Las paredes eran de ladrillo a la vista, un ladrillo rojo y descascarado; Por momentos se le caía el revoque que tenia a los costados si uno le pasaba la mano con fuerza como quien limpia un pantalón al que se le impregnó alguna suciedad; La polvareda se levantaba y empezábamos a toser. También tosíamos cuando entrábamos, porque no era el lugar más limpio del mundo. Parecía nunca haber existido la aspiradora en ese universo paralelo. Todo ruido que ocasionábamos al toser quedaba opaco cuando el tren pasaba y marcaba los ritmos de la conversación. Entre la bocina y el ruido de las vías crujiendo sobre los viejos durmientes, nadie podía escucharse. Solo el que vive en proximidad de las vías del ferrocarril conoce y puede acostumbrarse a tamaño ruido.

El galpón tenía un techo a dos aguas, La trasera daba a la medianera lateral, la delantera al pequeño patio. No poseía ventanas, solo dos puertas de madera muy altas, que llegaban hasta el techo y se disponían opuestas para crear una sola abertura grande. Una de las hojas de la puerta sí tenía vidrio, y este permitía ver hacia adentro, y hacía posible que ingresara un pequeño haz de luz.

Unos siete metros de largo y solo dos de ancho eran suficientes para albergar una gran cantidad de objetos decorativos, revistas deportivas y del corazón, muebles desgastados, y sobre todo, viejas historietas, antiguos muñecos y juguetes, y números atrasados de la AZ10, que eran los objetos que, lógicamente, más nos atraían de todo lo que había en ese galpón.

Paradójicamente nunca fui de coleccionar historietas ni muñequitos de series infantiles, pero en esa época se habían convertido en el fetiche a conseguir para poder jugar allí dentro.

Nos prohibían la entrada al cobertizo, Los padres de él decían que lo iban a demoler, que eso ayudaría a desterrar los problemas de bronquios y alergia de los integrantes de la familia.

Todo cambió una tarde en la que volvíamos del colegio y éramos próximos a cruzar las vías. Estábamos más preocupados pensando en si llegábamos a pasar por el cruce antes que el tren, que en la calle misma que teníamos que cruzar metros antes. No miramos, y cruzamos igual. Casi nos pisa un colectivo, nos pasó raspando. Son de esas escenas en las que se te pasa toda tu vida por los ojos en un segundo, aunque tengas ocho años, y de esa vida solo recuerdes los últimos 5 o 6 .

Agitados y asustados, tardamos diez o quince minutos en entrar a la casa. Antes de abrir la reja que nos llevaba a la zona del garage y el galpón, vimos un volquete en la puerta, pero no le llevamos al apunte. El papá de mi amigo nos ve y nos dice que entremos, que hace frió. A la casa misma se entraba por la otra reja. Disimulamos. Seguíamos con miedo. No decimos nada y nos preparan como siempre la chocolatada. Decimos que no queremos y nos vamos para el galpón. Vemos que no tiene techo, y que hay un obrero o un albañil que estuvo seguramente desde temprano, y que saca las cosas de adentro en una carretilla. Luego nos dicen que vamos a poder jugar a la pelota o a la paleta más tranquilos, que va a haber más lugar: Nosotros vemos irse de a poco, en un volquete, el lugar donde vivimos aventuras mutantes, del espacio, con linternas, con walkie-talkies, con Rambos y Gia Joes.

lunes, 26 de mayo de 2008

Lo mejor y lo peor del taller hasta el momento

Lo mejor : La relectura y la corrección mutua, ese trabajo en grupo que produce retroalimentación, me parece de lo más logrado de la cursada. Quizás nuestro grupo no haya tenido la regularidad necesaria para poder desasnarnos y compartir vivencias, errores y estancamientos, pero la unión con otros grupos nos sirvió para afianzarnos de todas maneras.
El diario de escritor, como ya dije varias veces, es un gran acierto, un recurso súper valioso para poder explayarnos y acercarnos a las nuevas tecnologías, ya que el tiempo apremia y estas avanzan y se hacen imprescindibles.
Me parece que lo ideal es que, en el blog, podamos escribir lo que sea como sea, dejar una impronta de lo que estamos viviendo, y crear escritos en base a eso si se puede. Lograr la mayor cantidad de producción escrita posible acorde a la vida estridente y agotadora que llevamos a diario y que a veces nos condiciona y nos impide hacernos cargo de un espacio, renovarlo y mantenerlo.
El Blog es importantísimo como conocimiento indiciario.
Otro avance en mi escritura, gracias al trabajo grupal y al sometimiento constante de prueba-error que nos plantea el curso, es el darse cuenta que los errores estaban y no los sabíamos subsanar. Con esto no quiero decir que hayamos mejorado cien por cien, pero vamos encaminados hacia una mejoría general.

Lo peor sin dudas son ciertas discusiones arraigadas y mal fundamentadas. Es excelente el método del foro de discusión y reenvío de mails que propone el grupo yahoo, pero como lo dice su titulo, es un ámbito de discusión, Y para discutir se deben plantear ideas claras y originales y fundamentar esos aspectos. Creo que fuimos unos pocos los que utilizamos como se debe el foro: Compartimos material y hablamos con fundamentos sobre discusiones de base, y hasta se organizó una fiesta de cumpleaños, cosa que muchos de los compañeros no supieron aprovechar. De última es un canal de comunicación únicamente, e incentiva esa misma audacia para congeniar respuestas que tengan un sustento. Para discusiones sin fundamentos existen otros espacios de oídos sordos, como la charla de café.

Otras Reflexiones

Mi trabajo como escritor

Mis objetivos de mínima y objetivos de máxima en cuanto a la escritura no están claros. Puede ser que se deba a una falta de objetivizacion, en una carencia al no saber discernir aún entre objetivos micro y objetivos macro para tener un mayor aprovechamiento de la escritura, como afirma Cassany. Mis frases antes eran tan elaboradas y extensas que no se comprendían. Actualmente tengo una mayor conciencia en lo que es el trabajo final.

Mi trabajo como lector

Estoy teniendo una lectura más tosca y lineal, pero manteniendo la cantidad y la calidad. Además de la lectura obligatoria de todas las materias intento hacerme un lugar para absorber otras ideas y contendidos. A veces es difícil hacerse un tiempo, pero es imprescindible buscar otros cables a tierra. Las lecturas periodísticas me interesan cada vez más, y ahora que conozco la estructura me parecen más apasionantes aún, pudiendo ahora desglosarlas con la posibilidad de resignificarlas.

Mi recorrido

Estoy consiguiendo mayor fluidez en las frases, aunque todavía uno de los puntos bajos de mi recorrido en el curso es la deuda con la exposición del proceso de escritura. Me siento sucio al no poder demostrar los trabajos que hago a diario de edición y discriminación de material, de relectura y organización. Quizá mi estilo de trabajo impida cosas comos estas. Por un lado cierta velocidad que hace que desaparezca los crudos y no tenga registro del proceso. Por otro lado esta mi vagancia, que termina cuando hay que entregar indefectiblemente, cuando se acaban los plazos de realización, y eso puede ser que condicione la realización de escritos al mejor estilo “making off”. Con suerte llego a la entrega formal la mayoría de las veces.
Otra de las cosas que noté es la utilización de estructuras con ideas breves y concisas. Los métodos de estudio a veces contribuyen a una normalización en las reglas de resumen y marcación de rasgos generales. Por ejemplo en estas últimas entregas me pasó que tenia el punteo pero no lo podía rellenar: me acostumbre demasiado a esa forma de enumeración y enunciación, que no tengo manera de explayarme, sintetizo demasiado...Espero revertir la situación en el bloque narración.

domingo, 25 de mayo de 2008

Gorrión Peligroso

(Banda de sonido de este fin de semana y de toda la adolescencia)

Cofre y adentro desarmo las trabas ya no habia nada.
Corre un pulpito sobre mi escafandra señal de que asustaba.

Cachetazo, paliza al piso, me caigo por infeliz;
tres monedas le quito al ciego, completo por fin los mil.

Mi disfraz es caminar adecuadamente
simulando ser campeón de tenis o fútbol.
Peinado colosal es negro, negro.
Trabajo en la radio, anuncio el pronostico,
sumamente catolico, reparto panfletos de "compro oro".

Baila valses sobre la terraza;
Baja que te quiero ver descalza,
jugo de cuchillas oxidadas, días, misas, nuestra casa.

La procesión que murió hace un siglo,
camina zombie, en circulo el sentido;
Así es que apaga la chispa, agota posibilidad,
se cierra el brote, se seca y no ciega;
La procesión acelera y se marea.

Acá en el sur las playas son de brea
la arena del mar son vidrios en botella
cortamos fiambre del cuerpo
llevamos carne al entierro
las gallinas se hunden en el muelle
la infancia anda suelta anciana y crece
los perros se pudren en compotas
los trenes se amputan de gangrena
la distancia termina en el barranco
y el espacio se envuelve de maletas.
La alegria siempre acampa en el desierto y es mi amiga la alegría.



domingo, 11 de mayo de 2008

Proceso de escritura

Es muy difícil poder articular la información para conseguir una nota lograda.

Yo pensaba que tenía la crónica más o menos armada (gracias a todo el trabajo de campo hecho para las entrevistas, más todo el conocimiento propio sobre la escuela, por haber asistido a ella en los últimos 10 años), pero me resulta muy complicado de todas formas conseguir una temporalidad y lograr un “dibujo” coherente, como aquél que explicaba la profesora clases atrás. Me topo con la misma problemática que se suscitó ante la realización de la crónica cultural sobre la muestra de Rodolfo Walsh; Tengo cosas inconexas, descubro cierta falta de trabajo que pensaba que se había realizado y una montaña de información que me es difícil descartar y resumir para conseguir resultados y no llegar a la redundancia. Sigo Intentando.

sábado, 10 de mayo de 2008

Javier x 2

A veces es muy difícil estar en varios lugares a la vez. Noté, en esta ultima época más que nunca, que el refrán "el que mucho abarca poco aprieta" no es menos que cierto. Recién, mientras hacia zapping, me encontré con una escena de una de las películas de Austin Powers, no se cual de la zaga, tampoco me interesa averiguarlo. La cuestión es que el personaje principal era clonado, y esos dos clones querían salvar una botella que estaba por caer al suelo y que contenía cierto elixir importantísimo para que la historia continúe. Estos dos se chocan en el afán de atraparla, y finalmente ninguno la salva. Los dos la ven caer y estallar en mil pedazos, y, apenados, miran con desazón la cara de reprobación de una bella mujer que esperaba una mejor resolución en esa acción.

Con esto intento explicar una ley básica: el que esta haciendo una crónica no puede hacer otra, y a la vez trabajar, y también grabar un video, y al mismo tiempo estudiar para un parcial, etc.; pero tampoco se si yo podría solucionar este dilema habiendo dos javieres, porque se chocarían todo el tiempo, peleándose a ver quien se hace cargo de la situación para dominarla. Me ordenaré para llegar con todo y no miraré más películas. Lo prometo.

jueves, 1 de mayo de 2008

Introducción Crónica del Humo

Se repetía como un dejavú; tres de tres; La tercera vez en menos de quince días que entraba a la oficina antes de mi horario de ingreso al trabajo y la tercera vez que encuentro a alguno de los empleados sentado en un sillón, indignado, mientras observaba y escuchaba mediante el monitor de la PC la pagina de “TN en vivo”, que transmitía sin interrupciones desde un nuevo accidente en cadena en la ruta 9, una vez más a causa de la neblina. Para colmo, somos una empresa de turismo, y todo accidente donde hay micros involucrados, nos afecta. No comemos vidrio, eso era humo; ya los campesinos y los chóferes se exasperaron alguna vez, pero los pastizales se siguieron quemando sin ningún tipo de sobresaltos, por parte de aquellos que solo buscan un progreso económico plantando soja.

Determiné en ese instante que una nueva semana agitada comenzaba. Hubiera sido una como tantas otras, sino fuera por esa densa neblina que comenzaba a acompañarnos muy lentamente, pasando a ser parte de nuestra vida.

De un momento a otro logramos comprender que ya acompañaba nuestras mañanas, nuestras tardes…y hasta nuestras noches. Logramos comprender también, que no era algo momentáneo.

Las horas contaminadas pasaban como vagones de un tren que nunca terminaba, como un rezo que nunca era correspondido. Hemos sufrido situaciones peores, pero esta era gratuita, totalmente inmerecida, injusta, inicua, arbitraria, sin sentido, fuera de lugar.

domingo, 27 de abril de 2008

A mi no se me ocurre nada, ¿A vos?

Estuvimos con los "pulpitos" (así es como nos autodenominamos los talleristas del grupo "1" de Audiovisual I) grabando toda la tarde/noche un corto para utilizar como presentación de nuestro programa en vivo del próximo miércoles 7 de mayo. Ahora me senté frente a la PC, pero me doy cuenta que me encuentro sin inspiración para escribir siquiera una línea sobre el humo. Una crónica no es algo que se escribe así nomás. Hay que tener hecho un trabajo de investigación, o al menos "tocar de oído" el tema, porque la mayoría de las veces no son temáticas a las cuales estamos acostumbrados, ni mucho menos, por lo que tenemos que estar atentos y captar todo aquello que no conocemos. En este momento no estoy muy despierto que digamos, por eso aprovecho y me voy a dormir. La música ayuda. Recién sonaba Beastie Boys, ahora suena bajito y a lo lejos algo mas suave, "Pink Moon" de Nick Drake. Es ahí cuando surge la pregunta obvia: ¿Porqué nadie valoró en vida a un muchacho que editó un disco tan increíble como este?

domingo, 13 de abril de 2008

De entrevistas y vicisitudes

Tenía programadas, a priori, dos entrevistas. La primera se concretó. La segunda y mas importante, no. Cuando intente un reemplazo para la segunda, surgieron dos más. Decidí agregar las tres al bloque.

De ahora en más, la crónica de las cuatro: la fallida y las tres concretadas.

Jueves por la tarde en Quilmes. Son las 5 y 20 y mi amiga Gabriela me espera en la rampa para discapacitados del edificio en el que funciona la Escuela Municipal de Bellas Artes de nuestra ciudad. Me esperaba a las 5. Para variar llego tarde. Se suma Lucía, mi futura entrevistada. Corre desde el fondo y me abraza efusivamente. Las conozco desde hace mucho, al igual que a Pabilito, que aparece atrás. Los tres son de esos amigos que aparecieron en mi vida durante la época del taller de Arte y teatro adolescente (Si fuéramos algún grupo musical disuelto, un conocido tabloide Británico denominaría a esos años como “The teen-art years”.), hace ya mas de 8 años; él nos pregunta hacia adonde vamos, y ante una respuesta parecida a “para allá” y señanalando hacia la costanera, sin problemas se suma al grupo. Por desgracia Pablo se negó a ser un entrevistado más. Esto lo atribuyo a que, desde hace unos meses, el ya no es el mismo de antes: es uno de esos muchachos de 23 años con libreta de matrimonio.

Vamos los cuatro caminando por Sarmiento, cruzamos Rivadavia, luego Alsina, después 9 de julio, y se siguen sucediendo las transversales hasta llegar a Alberdi, donde esta el edificio al cual nos dirigimos.

En el principio del viaje le conté la propuesta a Lucia y le anticipe todas las preguntas que tenía preparadas. Solo tuve que dejar que hable, nunca alcancé a preguntarle nada: a la tercera cuadra recorrida encendí el grabador y ella fluyó. Al cabo de 9 minutos que duró el trayecto, habló de todo: las necesidades, la transformación del 2006, las actividades y los orgullos. Llegamos a Alberdi 500 con un petitorio. Prefiero resguardar la información que contenía el escrito, y tampoco voy a aclarar para los distraídos que entidad funciona en el edificio de esa calle a esa altura. Solo les voy a decir que mi entrevistado “número dos”, que debía estar allí cumpliendo con su horario de trabajo, no estaba, no había asistido a trabajar, paradójicamente, la única vez por semana que tiene que ir en la semana. Al regreso, algo desanimado, continué con el reportaje a Lucia. El mismo finalizó cuando ingresamos a la escuela. Allí me esperaba Hernán, otro de los soldados de “The teen-art years”. El si estaba sediento de una nota. A el le hice varias preguntas, sin embargo contesto pocas y se negó a algunas otras. Yo había preguntado a los presentes por la gente que siempre acampa en la planta baja o hall de entrada: aquellos que son como parte del inventario; una troupe de muchachos que se debaten entre el arte y la lucha: militantes que muchas veces tienen más pinceles que fundamentos, mas latas de pintura que libros, pero que supieron resistir y que luego de aquello resistirán cualquier embate. “Los chicos están reunidos en el segundo pisooo”, me gritan de atrás, no se quien, pero solo Gabriela sabia que yo los buscaba. Sinceramente, con el aporte de ellos intentaba encontrar un reemplazo para el artista y actual funcionario que no estaba en su despacho (ni en el Museo Roverano -su otro puesto de guardia- según me comunicaron); Pero a la vez surgía un nuevo rumbo en las investigaciones que darían formato a mi entrevista: enfocarme hacia el tema de la lucha.

Entré al bunker de la agrupación: segundo piso oficina 5. Los números y las denominaciones aun persisten, son los mismos desde la época en la que funcionaba el municipio en ese espacio. Diana es la que se ofrece a hablarme sin problemas, con la mejor onda. Varios de ellos tienen la misma intención, pero se los ve ocupados en sus tareas y eso los retrae. Llegué en plena reunión. Otro de ellos tendría ganas de una nota, pero está escribiendo un memo, y solo se distrae un segundo para pedirme mi numero de celular; alega que es para contactarse conmigo en un futuro y comunicarme noticias sobre las acciones del centro de estudiantes. Lo hace como si yo fuera un reportero de verdad, y yo no objeto nada y se lo anoto. Diana se suelta a hablar, aunque la inhiba el grabador. Igual se que no se suelta como debería. No la conozco más que de verla en las marchas, en la tele, el los diarios, en las conferencias, en algún cumpleaños de algún amigo en común. Bah, en realidad me doy cuenta que la conozco más que lo que pienso; la conozco sin haber cruzado palabra, tanto que sus respuestas se me vuelven predecibles. ¿Será que la conozco porque alguna vez la oí contestar las mismas preguntas? ¿O porque mis preguntas son tan predecibles que merecen respuestas predecibles? No desmerezco sus respuestas, solo es una apreciación.

Diana se explaya porque yo le explico que después desgrabaré, que no es una nota que saldrá en radio. Entonces se relaja más aún y expulsa mucha data; Yo la escucho atento, ya no tan sorprendido, porque ahora no se las respuestas, porque en el minuto diez de la conversación todo da un giro, y ya no se lo que me va a contestar. Es el único momento en el cual me siento excitado por una posible respuesta inédita para mí. No digo tarea cumplida, pero si gané un batalla.