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jueves, 12 de junio de 2008

Crítica a la crónica de un compañero.

Crítica a la crónica del compañero: "De Tizas y Barbijos", la crónica de Mauro Gasparini.

Permisa uno cumplida: Mauro logra que el lector pueda conocer una faceta desconocida de un lugar que bien o mal todas las personas conocemos, por lo menos de haberlo oído nombrar en los medios de comunicación o por alguna persona cercana a nuestro entorno. Todos alguna vez escuchamos del trato y la excelencia de un hospital publico dedicado al cuidado de niños como el Juan Pedro Garrahan.

Premisa dos cumplida: La reseña histórica es completa y ayuda a la introducción al tema, no se excede ni tampoco da la sensación de ser escasa.

Premisa tres cumplida: Las metáforas están a la orden del día como en toda su escritura, y funcionan a la perfección como inductoras a la descripción.

Premisa cuatro cumplida: Logra que hay una ida y vuelta en la temporalidad, y que terminemos, gracias a eso entendiendo muchas cosas y logrando una integral visión de la escuela y las obras artísticas a las que alcanzan los alumnos.

Premisa cinco, con calificación pendiente: ¿Y? ¿Qué pasa con ellos? Se queda en la mera información, descripción y en el reportaje, en los planes y en las anécdotas, pero no se repregunta, no se juega, no se arriesga, no busca nada más.

Mauro cumple con 90% de la consigna, le falta un plus, le falta la cuota ensayística que requiere el texto: Le faltan pocas cosas: a mi modo de ver, una crónica esta completa cuando aparecen otros rasgos de la escritura incluidos, porque como decía Capote, uno logra una buena escritura una vez que consigue aunar todos los géneros literarios. A mauro le faltó un poquito, no mucho, por igualmente el objetivo está cumplido.

miércoles, 11 de junio de 2008

De Tizas y Barbijos - Crónica de Mauro Gasparini

Desciendo del colectivo, y mientras voy buscando los cuestionarios preparados doy con una bandera argentina, que flamea, en el mástil de las afueras del hospital. Hacia ambos lados, venden juguetes, y padres juegan con sus chicos, esperando su turno, observando todo a su alrededor. La mayoría de las personas que concurren al Hospital Garrahan provienen del interior del país. Se asombran con las transitadas calles que dan al patio del recinto. Con la peregrinación de autos que van y vienen, en una especie de caos, paradójicamente ordenado.

No muchos saben que dentro del establecimiento, se encuentra funcionando una escuela. Desde hace casi dos décadas la Escuela hospitalaria N°2 Dr. Juan P. Garrahan, se mantiene activa, de lunes a sábados, gracias a la colaboración del Estado y a la buena voluntad de personas que con sus granitos de arena, ya han logrado conformar una linda cordillera. Digo cordillera y no montaña, porque son grupos de gente que a veces, sin nada en común los que desde diferentes lugares, aportan para el crecimiento de la escuela y de la educación de los casi 4000 chicos que, anualmente reciben clases.

Un peu d´histoire

Las escuelas hospitalarias emergieron con gran fuerza – cuenta Marta Gallardo, directora del establecimiento - luego de la segunda guerra mundial, especialmente en Francia, donde quedan muchos chicos internados, y se plantea la necesidad de proseguir con su educación. En nuestro país, este proyecto se remonta al año 1937, y en 1943 se legitima creándose la primera escuela hospitalaria. Durante el gobierno de facto de Jorge Rafael Videla se produce un quiebre, cuando se considera que son innecesarias, y se cierran muchas escuelas. Las gestiones políticas eligen (aunque no debería ser así) favorecer o no a las políticas educativas. Desde que se recuperó la democracia nos hallamos en un punto muy importante de crecimiento y desarrollo para las escuelas hospitalarias. A fines de la década del 80, nace la Escuela hospitalaria N°2, basándose, como todas en el ejemplo de la escuela N°1 Ricardo Gutiérrez, que desde 1945 funciona en el hospital homónimo.

El futuro se construye aquí

Luego de ingresar por una de las puertas principales del hospital, atravieso una especie de boulevard, conformado, por salas de atención e informes, rodeadas de butacas dispuestas como en un cine. Pero aquí no se proyectan películas. En este lugar se llevan a cabo acciones de todo tipo para conformar un futuro, antes que todo posible, y luego digno, para los millares de chicos que son atendidos por mes en él, considerado uno de los 3 mejores hospitales pediátricos a nivel mundial. Tal es el reconocimiento que este lugar otorga, que como queda reflejado en el testimonio de Darío Santoro, uno de los docentes, quien comenta que “(…) cuenta con los mejores médicos, que no están por el sueldo, sino por la chapa que les da el hospital”.

Al terminar el pasillo principal, llego a una sala donde se hace una bifurcación y tengo ahora, que elegir que camino seguir. Dos instituciones se encuentran en el seno del hospital. A mi izquierda, la religión en una pequeña capilla, humilde, pero valiosa (Dios, eternamente privilegió la fe por sobre la pompa). A mi derecha, la educación, giro hacia ese lado, y digo presente, cuando los maestros miraban sus relojes, comprendiendo que era hora de comenzar con las entrevistas, que se sucederían ese día. Asisto ahora a clases, sobre educación en derechos humanos, moral, solidaridad y enfrentamiento de adversidades.

- ¿Dónde están las demás aulas? – Pregunté al ver solo una pequeña sala de un lado, y la dirección del otro.

Todos se reían y me dijeron que no había más. Comprendí que había casi tantas aulas como habitaciones tenía el hospital, ya que pocos eran los alumnos en condiciones de trasladarse todos los días hasta la pequeña sala en la que yo me encontraba. Ahí supe que los docentes se dividían según sectores diferenciados por la patología de los pacientes – alumnos. Una gran diferencia y difícil de superar por parte de los maestros es la que se produce cuando se pasa del clásico “7mo B” a, la habitación 230 del sector de diálisis.

La maestra de plástica Liliana Esteban refleja este tema al decir que “Desde el punto de vista docente cambia bastante la cosa... porque entras en la sala y tenés ocho camas de cada lado y en el lugar estás vos, los padres, las enfermeras, los técnicos y el médico que entra y sale. Te acostumbras, ya que todo forma parte de la situación. Una como docente está acostumbrada a entrar al aula y tener a los 20 chicos sentados en sus respectivos asientos y vos sola frente a ellos”. Enseguida aclara que se acostumbró y que en su profesión considera a todo positivo, en cuanto a que se establecen vínculos muy cercanos con sus alumnos, que se siente importante conteniéndolos y que, por sobre todas las cosas, su tarea les da fuerzas a los chicos para pelear contra sus enfermedades.

El lado sano de los chicos

En la charla con el grupo de entrevistados, con mates de por medio, conversamos sobre los objetivos de la escuelita. Aparecieron como los más importantes: el garantizar la igualdad de oportunidades al niño hospitalizado, a través de una mejor calidad de educación, adecuando el servicio a sus necesidades educativas especiales. Para lograr eso se enfatiza en el hecho de, antes que nada, proporcionar de una excelente capacitación al docente, adecuándolo al tiempo y espacio en el que desarrollará su tarea para garantizar prácticas docentes acordes al perfil de la población escolar. Otro de los objetivos principales es el fomentar espacios de participación comunitaria para que los alumnos, docentes y familiares compartan tiempo y proyectos. Este último es muy importante ya que entre todos, se ayudan mutuamente para superar las diversas crisis que se hacen presentes en el proceso de recuperación del niño que esta afectado por alguna enfermedad. Los niños, presa de su patología luchan como pueden contra ellas, con ayuda de los médicos y familiares. Familiares que parecen y se comportan como personas de acero, pero son de cristal, muchas veces se quiebran. Por eso el hospital cuenta con un grupo de psicólogos quienes también brindan su apoyo a maestros. Maestros que se encuentran con un rol que no es el que atañe a priori a su profesión, o quizás si, pero que aparece en el hospital en un grado mayor: el brindar contención emocional, y además de educar, darle fuerzas a los alumnos para salir adelante, y luchar por vivir.

En el medio de la charla, Liliana nos habló sobre su teoría del “Lado sano de los chicos”. Para el chico la escuela es su lado sano. Que los niños tienen ganas de hacer los deberes porque según su concepción, los niños sanos no hacen deberes, entonces el ir a la escuela y aprender, los ayuda a pensarse a ellos mismos como chicos sanos.

A medida que recorro nuevas instalaciones en el hospital, observo que hay una salita multifunción. Funciona como sala de informática, biblioteca y conservatorio. Cuando le pregunto a Darío sobre los libros, me contesta que reciben muchas donaciones, entre ellas nos cita la de Daniel Filmus (ex ministro de educación de la Nación Argentina) “…esos libros de ahí arriba, los trajo Filmus (dice señalando la biblioteca). Nosotros le dijimos al ministro, que los chicos muchas veces no devuelven los libros y el nos respondió que estaba perfecto que era lo que buscaban al donarlos”. Esta anécdota refleja lo importante que es para la institución, que no todo quede ahí, sino que la escuela sirva para ayudar a los chicos a reincorporarse a otras y a no perder su año lectivo. Al mostrarme Darío los boletines, observo que se manejan como cualquier otra escuela pública, las mismas materias cada una con su nota correspondiente y su plan de trabajo, el cual obviamente se adecua a cada situación.

El arte por el arte…y algo más

Los dibujos de los chicos cubren, las paredes del hospital, decoran las habitaciones y marcan el territorio de lo que les pertenece en las aulas, en su espacio, donde son libres, donde aprenden y enseñan. Donde los colores los ayudaron durante años a evadirse, a pensar en un lugar mejor, a castigar con amnesia a sus dolores. En el aula principal, se observan, personas, animales, casas, paisajes, dotados del más perfecto realismo, el que sale de la mente de los niños. Al fin y al cabo, no hay más realismo que su ficción. Los lápices esperan ordenados, que los desordenen para su felicidad. Todo está en calma y reina un ambiente manso que roza lo aburrido. Salgo de la sala y voy a la dirección. La directora me hace ver la gran importancia que se le da al arte cuando me muestra que casi la mitad de los docentes se reparten entre tareas como talleres de teatro, artes plásticas y música. “Es muy fuerte para los chicos luego de una muestra, convencerse a ellos mismos de lo que lograron y eso les fortalece mucho el autoestima”, comenta uno de los maestros, mientras otros sonríen asintiendo con la cabeza. “Además (comenta otro), es muy importante también para los padres, a ellos también les da fuerzas y los enorgullece el ver las cosas que hacen sus hijos”. Y con razón – pienso -, debe ser una experiencia muy fuerte estar presente en la pelea de tu hijo por vivir, y verlo, empeñarse además por dibujar y hacer cosas que lo hacen feliz.

Dos semanas después de mi paso por el hospital, se organizaría una muestra conjunta de dibujos realizados por los chicos y, una puesta en escena de una obra de teatro también llevada a cabo por ellos.

Anécdotas y reflexiones

Para finalizar la crónica decidí incluir anécdotas para acercarnos aún más al hospital, y ver también desde otra óptica al mismo. En lo general son temas que marcan un continuará. Esta crónica tiene como uno de sus propósitos el plantearse como la rama de un árbol. A través de testimonios, expondré temas que si bien no serán tratados, son de interés para futuros trabajos. A pesar de no relacionarse específicamente con la escuelita, fue gracias a ella que di con estas nuevas extensiones del árbol.

Geografía y antropología: Está el caso de la descentralización de los centros de tratamiento, tema que fue planteado por los mismos maestros y no por las autoridades del hospital. Santoro, es quién plantea esta cuestión al exponer que: “(…) hay que descentralizar el Garrahan. No puede ser un único hospital y que vengan chicos de Jujuy o de Tierra del Fuego. Tiene que haber un hospital pediátrico de complejidad, en el norte, y otro en el sur de nuestro país. (…) es muy difícil para los chicos de las provincias adaptarse a lo que es el clima; las calles mismas los aterrorizan y el movimiento social es tan grande, que se sienten aturdidos.” Pero no es el único testimonio sobre este tema, la directora de la escuela nos hablaba, desde otra perspectiva de chicos que vienen de otros lados “Un chico viene del Paraná, pero allá no se quiere atender, prefiere las cinco horas de viaje en ambulancia. Cinco de ida y cinco de vuelta, y no ir al hospital de su provincia. Él acá se siente contenido y esperaba no tener que irse”. Eso habla del nivel de contención que se busca establecer.

Medio ambiente y salud: “Hay muchos chicos que vienen de Misiones, por trasplante hepático, porque en el río están tirando cromo. Es decir, que no puede ser que vengan para trasplante porque hay personas que están contaminando los ríos con un metal pesado. Las personas toman esa agua y terminan con cáncer. Por otro lado, en Ezeiza enterraron material radioactivo de la central atómica y todos los que llegan de esa zona, vienen con un altísimo grado de contaminación radiactiva y eso es infalible. No hay nadie que se salve de eso”. Fuerte testimonio de uno de los maestros, que prefirió resguardar su identidad.

Matemáticas: La institución educativa se mantiene por medio del gobierno, y donaciones de terceros, quienes además de dinero, aportan, muebles, materiales de construcción, libros y todo lo que la escuelita necesite para llevar a cabo sus clases.

Historia: Vuelva a comenzar con la lectura de la crónica.


Esta entrada fue a modo ilustrativo.

En la próxima entrada , la critica de esta crónica.

lunes, 9 de junio de 2008

Fenómenos populares: “Mezclemos nuestros colores”

Crónica de un sábado diferente. Miranda en Obras. 7 de junio de 2008

Es martes y llegan al mail de la radio las acreditaciones para la cobertura del show de Miranda en Obras Sanitarias, el ahora llamado “Estadio Pepsi Music” o “ el templo del pop” (paradójico rótulo, ya que en las próximas semanas tocarán Joe Satriani, Carajo y Almafuerte, entre otras figuras del rock).

Primero nos miramos con mis compañeros del programa cara a cara, con las cejas extendidas, con cara rara…, pero después dijimos… ¡Y si,… vamos!

Desde el 2003 que no veía un show de la banda, época en la que aún estaba en la secundaria y ellos tocaban en el teatro del Ateneo Don Bosco, en Bernal. En esa época me gusta el género electro pop, y Miranda! era un exponente, por eso alguna vez los ví; Pero ellos ahora han encontrado su lugar al margen de esa movida.

No los volví a ver más, salvo algún show fugaz en alguna discoteca a principios de 2005 (ya practicaban ese marcado rito de bailanteros o cuarteteros, eso de pasar por 5 o 6 discotecas en una noche), un poco por descreimiento, un poco porque se volvieron extremadamente populares (mi teoría es firme, si los conoce tu abuela ya pasan una barrera de la que es difícil regresar), un poco porque ya no me divierte verlos, un poco por todo.

Nos bajamos del 130 en Libertador al 7300. Ya en el ómnibus había niñas enardecidas, muchas de ellas junto a sus madres. En el stand de prensa nos dicen que solo tenemos “cobertura” y que no pasaremos ni al campo, ni al Vip, solo a la general, la popu. Nuestro talante cambió: pasó de la risa al disimulo gestual, a la cara larga.

El programa fue respetado. Comenzaron puntuales a las nueve, cuando en las tribunas las chicas agitaban unos tubitos fluorescentes que regalaba un pelado encargado de la seguridad, que los sacaba de una bolsa de consorcio repleta. Las luces se apagaron y los artistas comenzaron la catarata de éxitos. La misma catarata la sufrieron después los fans más ortodoxos, los que estaban en el campo, delante de todo: La cortina de humo, uno de los efectos más preparados de la noche, bajaba como cascada de agua, e hizo que estos retrocedieran muchos metros porque se comenzaban a asfixiar.

Las bolas de espejos reflejaban los láseres que emanaban del techo, al ritmo de Don, Prisionero, Navidad, El Profe, Hola, Yo te diré y varios otros éxitos que poseen, con solo tres discos de estudio editados y casi todos provenientes de los últimos dos oficiales: Sin Restricciones (2004) y El Disco De Tu Corazón (2007). Estos dos larga duración les procuraron el salto a la popularidad, y les ayudó a recibir a un nuevo publico: niñas de entre 10 y 18 años, de toda clase y rango social, que, por transición, colaboraron a hacer que la banda llegara a coquetear con ritmos mucho (muchísimo) más populares como la bachata o la cumbia (ver Perfecta o No Me Celes)o que haga en vivo cobres de temas bailables como “La isla del sol”.

Temas que jamás se les hubiera ocurrido incluir en el primer Lp (Es mentira, 2002) icono del electro-pop de culto de principios de los 2000: de ese disco, esta noche, solo se despacharon con Romix, Agua e increíblemente con Bailarina, aquel tema que fue el primer corte, el tema que presento en sociedad a la banda, con un video lleno de naranja, lleno de ambigüedad y electrónica, que surfeaba sin rumbo en las madrugadas del 2000 por Mtv; Aquél video cuya canción rezaba “mezclemos nuestros colores”, aquel video que no se imaginaba que la banda de Ale Sergi, Lolo, Juli Gattas y Monoto pudiera haber vendido miles de discos en toda Latinoamérica a través de una multinacional, que no se imaginaba que hoy pudieran estar haciendo cumbia, en Obras, con un ballet bizarro de fondo (integrado por integrantes de todas las tribus urbanas y hasta un caracterizado travesti) y siendo observado un publico repleto de pre-teens con sus mamás coreando en sus espaldas.

lunes, 26 de mayo de 2008

Lo mejor y lo peor del taller hasta el momento

Lo mejor : La relectura y la corrección mutua, ese trabajo en grupo que produce retroalimentación, me parece de lo más logrado de la cursada. Quizás nuestro grupo no haya tenido la regularidad necesaria para poder desasnarnos y compartir vivencias, errores y estancamientos, pero la unión con otros grupos nos sirvió para afianzarnos de todas maneras.
El diario de escritor, como ya dije varias veces, es un gran acierto, un recurso súper valioso para poder explayarnos y acercarnos a las nuevas tecnologías, ya que el tiempo apremia y estas avanzan y se hacen imprescindibles.
Me parece que lo ideal es que, en el blog, podamos escribir lo que sea como sea, dejar una impronta de lo que estamos viviendo, y crear escritos en base a eso si se puede. Lograr la mayor cantidad de producción escrita posible acorde a la vida estridente y agotadora que llevamos a diario y que a veces nos condiciona y nos impide hacernos cargo de un espacio, renovarlo y mantenerlo.
El Blog es importantísimo como conocimiento indiciario.
Otro avance en mi escritura, gracias al trabajo grupal y al sometimiento constante de prueba-error que nos plantea el curso, es el darse cuenta que los errores estaban y no los sabíamos subsanar. Con esto no quiero decir que hayamos mejorado cien por cien, pero vamos encaminados hacia una mejoría general.

Lo peor sin dudas son ciertas discusiones arraigadas y mal fundamentadas. Es excelente el método del foro de discusión y reenvío de mails que propone el grupo yahoo, pero como lo dice su titulo, es un ámbito de discusión, Y para discutir se deben plantear ideas claras y originales y fundamentar esos aspectos. Creo que fuimos unos pocos los que utilizamos como se debe el foro: Compartimos material y hablamos con fundamentos sobre discusiones de base, y hasta se organizó una fiesta de cumpleaños, cosa que muchos de los compañeros no supieron aprovechar. De última es un canal de comunicación únicamente, e incentiva esa misma audacia para congeniar respuestas que tengan un sustento. Para discusiones sin fundamentos existen otros espacios de oídos sordos, como la charla de café.

jueves, 22 de mayo de 2008

Cuatro sillas, por canal á

Majul no es mi referente. Ni está cerca. En su nuevo programa, él no dá lugar a los silencios del entrevistado. Repregunta demasiado: explota al maximo el recurso, lo desgasta; Cuando vé un espacio, se manda.
Las notas no estan compaginadas, ni tampoco tienen un trabajo fino de edición: Son en tiempo real: Lo logra porque, utiliza tanto la "repregunta", que no hace falta quitar baches para que salga en 27 minutos netos de aire; Con eso lo único que logra es terminar "pisando" todo el tiempo las respuestas del entrevistado. A veces conforma preguntas tan profundas que recibe a cambio respuestas obvias, logicas y hasta pelotudas.
No deja de ser el Luís Majul que tranza con el poder, o que hace entrevistas frívolas o de poca monta en canales de aire, pero aquí logra un mensaje mas original, con un formato que le favorece.
Si, ahora me hago el crítico de televisión.