Mostrando entradas con la etiqueta citas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta citas. Mostrar todas las entradas

lunes, 16 de junio de 2008

Reflexión género Narración

Cuando uno intenta escribir no hace más que plasmar el desarrollo de las ideas de las experiencias alguna vez vividas. Ya decían Alvarado y Yeannotegui que la narración se relaciona con el conocimiento que se adquiere a través de la experiencia. Si bien en todas las culturas hay narración, cada una tiene su propia forma de análisis e idiosincrasia. Las autoras afirman mediante una cita perteneciente a Hayden White que no hay cultura que no organice el conocimiento en forma narrativa y no lo transmita mediante relatos. Para benjamín, las buenas narraciones no interpretan los hechos que narran sino que dejan que quién lee encuentre el sentido y la enseñanza. Y que por eso las buenas narraciones resisten el paso del tiempo, porque cada vez los lectores les asignan un sentido diferente. El narrador claramente no es el autor, por lo que hay que diferenciarlos y eso nos cuesta. La sola existencia de un narrador en nuestros textos no debe inhibirnos al pensar lo que dirán los demás sobre nuestros propios textos y lo que pensamos, porque nuestros textos pasan a ser ajenos y ya no somos tampoco nosotros los protagonistas de los mismos. La narración impone coherencia a los hechos y eso ayuda a que la ilación sea más firme. Según Barthes, la existencia de catálisis demora a veces una lectura y todo se basa en una larga descripción que produce un desbalance y hace que pase todo a último momento, aspecto que creo yo no está mal, porque genera tensiones y suspenso, pero que también parece que el autor nunca terminaba de redondear la idea y la dilataba. Debemos saber para conocer ese aspecto que todo elemento dentro del relato tiene una función y que a veces una descripción más no es en vano, porque ayuda a seguir una línea y conseguir una verosimilitud, por lo que el uso de, por ejemplo, la Metonimia y metáfora son recursos siempre válidos como conectores o indicadores de realidad.

Es muy difícil lograr en los textos aquellos que manifestaba Piglia, las dos historias, y demostrar que la historia dos no es secreta, sino enigmática. De hecho no se si lo logré en mis escritos. Quien lo logra seguramente ya pasó la barrera del aprendizaje y la inhibición. Igualmente, como manifestaba Cortázar, uno jamás puede lograr describir la maravillosa, dulce y violenta sensación que se experimenta al escribir un cuento.

miércoles, 11 de junio de 2008

De Tizas y Barbijos - Crónica de Mauro Gasparini

Desciendo del colectivo, y mientras voy buscando los cuestionarios preparados doy con una bandera argentina, que flamea, en el mástil de las afueras del hospital. Hacia ambos lados, venden juguetes, y padres juegan con sus chicos, esperando su turno, observando todo a su alrededor. La mayoría de las personas que concurren al Hospital Garrahan provienen del interior del país. Se asombran con las transitadas calles que dan al patio del recinto. Con la peregrinación de autos que van y vienen, en una especie de caos, paradójicamente ordenado.

No muchos saben que dentro del establecimiento, se encuentra funcionando una escuela. Desde hace casi dos décadas la Escuela hospitalaria N°2 Dr. Juan P. Garrahan, se mantiene activa, de lunes a sábados, gracias a la colaboración del Estado y a la buena voluntad de personas que con sus granitos de arena, ya han logrado conformar una linda cordillera. Digo cordillera y no montaña, porque son grupos de gente que a veces, sin nada en común los que desde diferentes lugares, aportan para el crecimiento de la escuela y de la educación de los casi 4000 chicos que, anualmente reciben clases.

Un peu d´histoire

Las escuelas hospitalarias emergieron con gran fuerza – cuenta Marta Gallardo, directora del establecimiento - luego de la segunda guerra mundial, especialmente en Francia, donde quedan muchos chicos internados, y se plantea la necesidad de proseguir con su educación. En nuestro país, este proyecto se remonta al año 1937, y en 1943 se legitima creándose la primera escuela hospitalaria. Durante el gobierno de facto de Jorge Rafael Videla se produce un quiebre, cuando se considera que son innecesarias, y se cierran muchas escuelas. Las gestiones políticas eligen (aunque no debería ser así) favorecer o no a las políticas educativas. Desde que se recuperó la democracia nos hallamos en un punto muy importante de crecimiento y desarrollo para las escuelas hospitalarias. A fines de la década del 80, nace la Escuela hospitalaria N°2, basándose, como todas en el ejemplo de la escuela N°1 Ricardo Gutiérrez, que desde 1945 funciona en el hospital homónimo.

El futuro se construye aquí

Luego de ingresar por una de las puertas principales del hospital, atravieso una especie de boulevard, conformado, por salas de atención e informes, rodeadas de butacas dispuestas como en un cine. Pero aquí no se proyectan películas. En este lugar se llevan a cabo acciones de todo tipo para conformar un futuro, antes que todo posible, y luego digno, para los millares de chicos que son atendidos por mes en él, considerado uno de los 3 mejores hospitales pediátricos a nivel mundial. Tal es el reconocimiento que este lugar otorga, que como queda reflejado en el testimonio de Darío Santoro, uno de los docentes, quien comenta que “(…) cuenta con los mejores médicos, que no están por el sueldo, sino por la chapa que les da el hospital”.

Al terminar el pasillo principal, llego a una sala donde se hace una bifurcación y tengo ahora, que elegir que camino seguir. Dos instituciones se encuentran en el seno del hospital. A mi izquierda, la religión en una pequeña capilla, humilde, pero valiosa (Dios, eternamente privilegió la fe por sobre la pompa). A mi derecha, la educación, giro hacia ese lado, y digo presente, cuando los maestros miraban sus relojes, comprendiendo que era hora de comenzar con las entrevistas, que se sucederían ese día. Asisto ahora a clases, sobre educación en derechos humanos, moral, solidaridad y enfrentamiento de adversidades.

- ¿Dónde están las demás aulas? – Pregunté al ver solo una pequeña sala de un lado, y la dirección del otro.

Todos se reían y me dijeron que no había más. Comprendí que había casi tantas aulas como habitaciones tenía el hospital, ya que pocos eran los alumnos en condiciones de trasladarse todos los días hasta la pequeña sala en la que yo me encontraba. Ahí supe que los docentes se dividían según sectores diferenciados por la patología de los pacientes – alumnos. Una gran diferencia y difícil de superar por parte de los maestros es la que se produce cuando se pasa del clásico “7mo B” a, la habitación 230 del sector de diálisis.

La maestra de plástica Liliana Esteban refleja este tema al decir que “Desde el punto de vista docente cambia bastante la cosa... porque entras en la sala y tenés ocho camas de cada lado y en el lugar estás vos, los padres, las enfermeras, los técnicos y el médico que entra y sale. Te acostumbras, ya que todo forma parte de la situación. Una como docente está acostumbrada a entrar al aula y tener a los 20 chicos sentados en sus respectivos asientos y vos sola frente a ellos”. Enseguida aclara que se acostumbró y que en su profesión considera a todo positivo, en cuanto a que se establecen vínculos muy cercanos con sus alumnos, que se siente importante conteniéndolos y que, por sobre todas las cosas, su tarea les da fuerzas a los chicos para pelear contra sus enfermedades.

El lado sano de los chicos

En la charla con el grupo de entrevistados, con mates de por medio, conversamos sobre los objetivos de la escuelita. Aparecieron como los más importantes: el garantizar la igualdad de oportunidades al niño hospitalizado, a través de una mejor calidad de educación, adecuando el servicio a sus necesidades educativas especiales. Para lograr eso se enfatiza en el hecho de, antes que nada, proporcionar de una excelente capacitación al docente, adecuándolo al tiempo y espacio en el que desarrollará su tarea para garantizar prácticas docentes acordes al perfil de la población escolar. Otro de los objetivos principales es el fomentar espacios de participación comunitaria para que los alumnos, docentes y familiares compartan tiempo y proyectos. Este último es muy importante ya que entre todos, se ayudan mutuamente para superar las diversas crisis que se hacen presentes en el proceso de recuperación del niño que esta afectado por alguna enfermedad. Los niños, presa de su patología luchan como pueden contra ellas, con ayuda de los médicos y familiares. Familiares que parecen y se comportan como personas de acero, pero son de cristal, muchas veces se quiebran. Por eso el hospital cuenta con un grupo de psicólogos quienes también brindan su apoyo a maestros. Maestros que se encuentran con un rol que no es el que atañe a priori a su profesión, o quizás si, pero que aparece en el hospital en un grado mayor: el brindar contención emocional, y además de educar, darle fuerzas a los alumnos para salir adelante, y luchar por vivir.

En el medio de la charla, Liliana nos habló sobre su teoría del “Lado sano de los chicos”. Para el chico la escuela es su lado sano. Que los niños tienen ganas de hacer los deberes porque según su concepción, los niños sanos no hacen deberes, entonces el ir a la escuela y aprender, los ayuda a pensarse a ellos mismos como chicos sanos.

A medida que recorro nuevas instalaciones en el hospital, observo que hay una salita multifunción. Funciona como sala de informática, biblioteca y conservatorio. Cuando le pregunto a Darío sobre los libros, me contesta que reciben muchas donaciones, entre ellas nos cita la de Daniel Filmus (ex ministro de educación de la Nación Argentina) “…esos libros de ahí arriba, los trajo Filmus (dice señalando la biblioteca). Nosotros le dijimos al ministro, que los chicos muchas veces no devuelven los libros y el nos respondió que estaba perfecto que era lo que buscaban al donarlos”. Esta anécdota refleja lo importante que es para la institución, que no todo quede ahí, sino que la escuela sirva para ayudar a los chicos a reincorporarse a otras y a no perder su año lectivo. Al mostrarme Darío los boletines, observo que se manejan como cualquier otra escuela pública, las mismas materias cada una con su nota correspondiente y su plan de trabajo, el cual obviamente se adecua a cada situación.

El arte por el arte…y algo más

Los dibujos de los chicos cubren, las paredes del hospital, decoran las habitaciones y marcan el territorio de lo que les pertenece en las aulas, en su espacio, donde son libres, donde aprenden y enseñan. Donde los colores los ayudaron durante años a evadirse, a pensar en un lugar mejor, a castigar con amnesia a sus dolores. En el aula principal, se observan, personas, animales, casas, paisajes, dotados del más perfecto realismo, el que sale de la mente de los niños. Al fin y al cabo, no hay más realismo que su ficción. Los lápices esperan ordenados, que los desordenen para su felicidad. Todo está en calma y reina un ambiente manso que roza lo aburrido. Salgo de la sala y voy a la dirección. La directora me hace ver la gran importancia que se le da al arte cuando me muestra que casi la mitad de los docentes se reparten entre tareas como talleres de teatro, artes plásticas y música. “Es muy fuerte para los chicos luego de una muestra, convencerse a ellos mismos de lo que lograron y eso les fortalece mucho el autoestima”, comenta uno de los maestros, mientras otros sonríen asintiendo con la cabeza. “Además (comenta otro), es muy importante también para los padres, a ellos también les da fuerzas y los enorgullece el ver las cosas que hacen sus hijos”. Y con razón – pienso -, debe ser una experiencia muy fuerte estar presente en la pelea de tu hijo por vivir, y verlo, empeñarse además por dibujar y hacer cosas que lo hacen feliz.

Dos semanas después de mi paso por el hospital, se organizaría una muestra conjunta de dibujos realizados por los chicos y, una puesta en escena de una obra de teatro también llevada a cabo por ellos.

Anécdotas y reflexiones

Para finalizar la crónica decidí incluir anécdotas para acercarnos aún más al hospital, y ver también desde otra óptica al mismo. En lo general son temas que marcan un continuará. Esta crónica tiene como uno de sus propósitos el plantearse como la rama de un árbol. A través de testimonios, expondré temas que si bien no serán tratados, son de interés para futuros trabajos. A pesar de no relacionarse específicamente con la escuelita, fue gracias a ella que di con estas nuevas extensiones del árbol.

Geografía y antropología: Está el caso de la descentralización de los centros de tratamiento, tema que fue planteado por los mismos maestros y no por las autoridades del hospital. Santoro, es quién plantea esta cuestión al exponer que: “(…) hay que descentralizar el Garrahan. No puede ser un único hospital y que vengan chicos de Jujuy o de Tierra del Fuego. Tiene que haber un hospital pediátrico de complejidad, en el norte, y otro en el sur de nuestro país. (…) es muy difícil para los chicos de las provincias adaptarse a lo que es el clima; las calles mismas los aterrorizan y el movimiento social es tan grande, que se sienten aturdidos.” Pero no es el único testimonio sobre este tema, la directora de la escuela nos hablaba, desde otra perspectiva de chicos que vienen de otros lados “Un chico viene del Paraná, pero allá no se quiere atender, prefiere las cinco horas de viaje en ambulancia. Cinco de ida y cinco de vuelta, y no ir al hospital de su provincia. Él acá se siente contenido y esperaba no tener que irse”. Eso habla del nivel de contención que se busca establecer.

Medio ambiente y salud: “Hay muchos chicos que vienen de Misiones, por trasplante hepático, porque en el río están tirando cromo. Es decir, que no puede ser que vengan para trasplante porque hay personas que están contaminando los ríos con un metal pesado. Las personas toman esa agua y terminan con cáncer. Por otro lado, en Ezeiza enterraron material radioactivo de la central atómica y todos los que llegan de esa zona, vienen con un altísimo grado de contaminación radiactiva y eso es infalible. No hay nadie que se salve de eso”. Fuerte testimonio de uno de los maestros, que prefirió resguardar su identidad.

Matemáticas: La institución educativa se mantiene por medio del gobierno, y donaciones de terceros, quienes además de dinero, aportan, muebles, materiales de construcción, libros y todo lo que la escuelita necesite para llevar a cabo sus clases.

Historia: Vuelva a comenzar con la lectura de la crónica.


Esta entrada fue a modo ilustrativo.

En la próxima entrada , la critica de esta crónica.

sábado, 7 de junio de 2008

Citas de Daniel Cassany en “Describir el escribir”

  • Métodos.

En el análisis introspectivo los escritores recuerdan, describen y analizan ellos mismo lo que han estado haciendo mientras componían el texto.
En el análisis protocolario los escritores no analizan ni juzgan lo que han he
cho, sino que sólo lo verbalizan mientras lo están haciendo. También se les pide que escriban un texto, pero en lugar de esperar hasta el final para hablar, han de decir en voz alta todo lo que hacen en el momento en que lo hacen.

  • El modelo.

El modelo de Flower y Hayes (1981) consta de tres grandes unidades: la situación de comunicación (la labor de ambientación), la memoria a largo plazo del escritor y los procesos de escritura.

  • El proceso de escribir.

Este se compone de tres procesos mentales de escritura planificar, redactar y examinar eso que se creó. Además esta el monitor, un mecanismo de control que ayuda a regular la puesta en funcionamiento de cada uno de los procesos nombrados.

La composición es un proceso de pensamiento dirigido por una red de objetivos. Los planes del texto que diseña el escritor compiten con los conocimientos de la memoria a largo plazo y con el texto que se va gestando para dirigir el proceso de composición. Durante el proceso de composición se producen actos de aprendizaje. El escritor aprende cosas que utilizará después para regenerar los objetivos y los planes del texto. Se considera que el pensamiento creativo o la inventiva del escritor reside precisamente en la habilidad de explorar un tema, desarrollarlo y formar conceptos nuevos que regeneran los primeros.

viernes, 6 de junio de 2008

Jaime Rest: El cuento tradicional y moderno. Antología. Estudio preliminar:

Poe denominó al cuento en 1842 como la pieza de ficción en prosa cuya brevedad permite leerla de un tirón, ininterrumpidamente.

En sus comienzos medievales la situación fue harto diferente. En su momento lo conocían como un conjunto de manifestaciones literarias divergentes e insulares que se repartían en las muy diversas categorías de exempla, fabilaux e infinidad de otras especies. La unificación del término fue gracias al crecimiento del relato breve en toda Europa a partir del romanticismo en la primera mitad del siglo XIX.

La cultura medieval se sustenta en la autoridad, por lo que hasta la validez de una anécdota ficticia, resultaba proporcionalmente persuasiva al volumen de sus “antecedentes”. Al contrario, la óptica moderna es individualista: No solo la manera de encarar el relato sino también el asunto son personales.

Propp ha centrado el análisis morfológico del relato folklórico: el cuento tradicional se organiza en cuanto a la anécdota. Un encadenamiento de acciones que en sus expresiones más primitivas se encuentra escueto y lineal. La narración fáctica tiende a lo maravilloso y a lo realista (verosímil y cotidiano).

La brevedad del cuento radicaba en que el encadenamiento de acciones se agotaba en tal extensión.

jueves, 5 de junio de 2008

Dialogando con Piglia: Formas Breves. Tesis sobre el cuento

  • Piglia habla de una Primera tesis: dice que un cuento siempre cuenta dos historias

El cuento clásico narra en primer plano la historia 1 y construye en secreto la historia 2.

El arte del cuentista consiste en saber cifrar la historia 2 en los intersticios de la historia.

Cada una de las dos historias se cuenta de un modo distinto.

Los puntos de cruce son el fundamento de la construcción.

  • Segunda tesis: la historia secreta es la clave de la forma del cuento.

La versión moderna del cuento abandona el final sorpresivo y la estructura cerrada; trabaja la tensión entre las dos historias sin resolverla nunca.

La historia secreta se construye con lo no dicho, con el sobreentendido y la alusión.

Kafka cuenta con claridad y sencillez la historia secreta y narra sigilosamente la historia visible hasta convertirla en algo enigmático y oscuro. Esa inversión funda lo "kafkiano".

El cuento se construye para hacer aparecer artificialmente algo que estaba oculto.

Reproduce la búsqueda siempre renovada de una experiencia única que nos permita ver, bajo la superficie opaca de la vida, una verdad secreta.